Protege primero la fotografía original

Coloca la foto sobre una superficie limpia y seca. No uses agua, limpiadores domésticos ni presión para aplanar una copia frágil.

Si el papel se desprende, está pegado a un cristal o tiene moho, consulta a un profesional de conservación.

Haz una captura uniforme con el iPhone

Usa luz suave, desactiva el flash y mantén el teléfono paralelo a la fotografía. Toca el rostro principal para fijar el enfoque.

  • Evita reflejos en copias brillantes
  • Deja un pequeño margen para enderezar y recortar
  • Haz más de una captura antes de guardar el original

Restaura siempre una copia

Conserva la captura sin editar y aplica la restauración sobre un duplicado. Así podrás comparar el resultado o repetir el proceso con otros ajustes.

Comprueba por separado las caras, la ropa, el fondo y los bordes deteriorados.

Detecta cambios poco naturales

Una restauración no debe inventar una expresión ni eliminar objetos importantes. Revisa piel demasiado lisa, contornos nuevos o detalles que no aparecen en la fuente.

Guarda la versión restaurada con una etiqueta clara y acompáñala de la captura original.

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